
Durante décadas, el útero se consideró un entorno estéril. Hoy sabemos que el endometrio alberga comunidades de microorganismos que podrían influir en procesos clave de la reproducción.
Sin embargo, su papel en la infertilidad sigue sin entenderse con claridad.
Comprender cómo interactúan estos microorganismos con el tejido uterino es uno de los grandes retos actuales en medicina reproductiva.
En este contexto surge MicroEndo, una iniciativa desarrollada en el marco del programa COCREA que combina biología, tecnología y análisis de datos para avanzar en este conocimiento.
El proyecto analizará muestras endometriales y fecales de mujeres con patologías asociadas a la infertilidad, como la endometritis crónica, la adenomiosis o el síndrome de Asherman, recogidas durante la ventana de implantación, junto con muestras de mujeres fértiles como grupo control.
Estas muestras se estudiarán mediante técnicas como la transcriptómica de célula única y la metagenómica, integrando los datos para analizar de forma conjunta la actividad de las células uterinas y la composición del microbioma.
Este enfoque permitirá identificar patrones de interacción entre ambos sistemas para avanzar en el desarrollo de nuevos biomarcadores de receptividad uterina y trastornos reproductivos, y sentará las bases para el desarrollo de diagnósticos de precisión y terapias personalizadas.
Un nuevo enfoque para estudiar la infertilidad
La infertilidad femenina está asociada en muchos casos a alteraciones del endometrio cuyo origen no siempre se conoce con precisión.
Evidencias recientes apuntan a que el microbioma endometrial puede desempeñar un papel relevante en procesos clave como la receptividad endometrial o la implantación embrionaria.
Sin embargo, comprender estas interacciones requiere integrar múltiples capas de información biológica. Este planteamiento permite estudiar el endometrio y su microbioma como un sistema integrado, en lugar de analizarlos de forma aislada como se ha hecho tradicionalmente.
¿Qué aporta MicroEndo?
MicroEndo aborda este desafío mediante un enfoque basado en la integración de datos ómicos.
Esto implica estudiar, de forma conjunta:
- la actividad genética de las células del endometrio
- la composición del microbioma uterino
- las interacciones entre ambos sistemas
Para ello, se utilizan tecnologías como la transcriptómica de célula única y la metagenómica, junto con herramientas computacionales avanzadas capaces de integrar y analizar patrones complejos en datos biológicos de alta dimensión.
El objetivo es avanzar hacia una comprensión funcional, no solo descriptiva, del papel del microbioma en la fertilidad.
De los datos a la práctica clínica
Uno de los principales retos en medicina reproductiva es mejorar el diagnóstico y personalizar los tratamientos.
En este sentido, el proyecto se orienta al desarrollo de:
- Biomarcadores funcionales basados en el microbioma, capaces de reflejar no solo qué microorganismos están presentes, sino cómo interactúan con el endometrio y cómo influyen en su estado receptivo.
- Modelos integrativos endometrio-microbioma que identifiquen alteraciones asociadas a infertilidad, incorporando tanto señales del tejido endometrial como de la comunidad microbiana.
- Nuevas estrategias diagnósticas basadas en la interacción microbioma-endometrio, más precisas que los enfoques actuales centrados únicamente en el tejido.
Este enfoque permitirá avanzar desde una visión descriptiva del microbioma uterino hacia una interpretación funcional con relevancia clínica, y podría ayudar a identificar las causas de algunos casos de infertilidad aún no explicados y mejorar la toma de decisiones clínicas en reproducción asistida.
Un proyecto en colaboración
MicroEndo se desarrolla en el marco del programa CSIC COCREA 2025, orientado a impulsar proyectos de colaboración entre investigación y empresa.
El proyecto cuenta con la participación del grupo liderado por la Dra. Inmaculada Moreno, en colaboración con la spin-off EndoRenew, que trabaja en el desarrollo de nuevas estrategias en salud endometrial y del grupo liderado por la Dra. Ana Conesa (I2SysBio-CSIC), referente internacional en bioinformática e integración de datos ómicos.
Esta colaboración conecta investigación biomédica, análisis computacional y aplicación clínica en un mismo enfoque, y permite abordar la infertilidad femenina desde una perspectiva integradora.