El cáncer de ovario es una enfermedad compleja y peligrosa, particularmente en su forma más común y agresiva, el carcinoma seroso de alto grado (HGSOC). Este tipo de cáncer plantea desafíos significativos en la detección y el tratamiento, siendo una causa principal de muerte por cáncer en mujeres.
En la Fundación Carlos Simón, el Grupo de Investigación en Tumores Ginecológicos, liderado por la Dra. Aymara Mas, en colaboración con oncólogos ginecológicos del Hospital La Fe, está comprometido con avanzar en la comprensión de esta enfermedad y desarrollar métodos mejorados para su diagnóstico y manejo clínico.
¿Qué hace que el cáncer de ovario sea tan difícil de detectar?
Al cáncer de ovario se le suele llamar el «asesino silencioso» porque sus síntomas, como hinchazón o dolor abdominal, no son específicos y se pueden confundir fácilmente con otras afecciones. En consecuencia, a menudo se diagnostica en una etapa avanzada, lo que reduce significativamente las posibilidades de un tratamiento eficaz. Los métodos de diagnóstico actuales, que incluyen el biomarcador del análisis de sangre CA125 y las técnicas de imagen, con frecuencia no logran identificar la enfermedad en sus primeras etapas. Por lo tanto, nuestra investigación tiene como objetivo mejorar las estrategias de detección temprana para abordar este desafío crítico.
Qué estamos aprendiendo del cáncer de ovario
El carcinoma seroso de ovario de alto grado (HGSOC) a menudo se asocia con mutaciones en el gen TP53 y defectos en los mecanismos de reparación del ADN. Sin embargo, esta patología presenta una heterogeneidad significativa, que incluye variaciones en las mutaciones genéticas, la composición celular y el microambiente circundante, lo que contribuye a su progresión y resistencia a las terapias.
También estamos explorando el potencial de las biopsias líquidas, un análisis de sangre mínimamente invasivo que detecta pequeños fragmentos de ácidos nucleicos derivados del tumor u otros biomarcadores que circulan en el torrente sanguíneo. Este enfoque promete una detección más temprana del cáncer y un seguimiento en tiempo real de la efectividad del tratamiento, eliminando la necesidad de procedimientos invasivos.
Mirando al futuro
Nuestra investigación se centra en utilizar herramientas moleculares para estudiar los tumores ginecológicos a un nivel más personalizado, con el objetivo de crear métodos de diagnóstico mejorados específicamente para el cáncer de ovario. Al enfatizar la detección temprana y la atención de precisión, nuestro objetivo es mejorar los resultados para las pacientes.
Para obtener más información sobre nuestro trabajo, visite https://fundacioncarlossimon.com/investigacion/origen-molecular-y-celular-de-los-tumores-ginecologicos/