Una pieza clave de la fertilidad femenina que empieza a desvelar sus secretos
A pesar de su papel central en la reproducción humana, el endometrio ha sido durante décadas un tejido poco explorado científicamente. Aunque es esencial para la implantación embrionaria, este tejido tiene la particularidad de renovarse cíclicamente en respuesta a estímulos hormonales. No solo interviene en los primeros pasos del embarazo, sino que constituye uno de los pocos ejemplos de regeneración completa y repetida en el cuerpo humano a lo largo de la vida fértil de la mujer.
En los últimos años, se ha avanzado considerablemente en la comprensión de su biología, especialmente en los mecanismos que permiten su regeneración tras cada menstruación. Actualmente se sabe que esta capacidad reside en un nicho de células madre localizado en la capa basal del endometrio, lo que ha abierto una nueva línea de investigación con importantes implicaciones clínicas.
La regeneración endometrial: una oportunidad terapéutica
El endometrio humano sano es un tejido dinámico que experimenta ciclos de proliferación, diferenciación, descamación y regeneración en respuesta a las fluctuaciones hormonales del ciclo menstrual. Esta notable capacidad regenerativa se atribuye a un nicho de células madre residente en la capa basal, que permanece intacta tras la menstruación y actúa como fuente de renovación para la capa funcional.
La disfunción o daño de este nicho, ya sea por infecciones, procedimientos ginecológicos agresivos o procesos inflamatorios crónicos, puede interrumpir la homeostasis endometrial y desencadenar una reparación anómala caracterizada por fibrosis, atrofia o formación de adhesiones intrauterinas. Estas alteraciones comprometen no solo la arquitectura del endometrio, sino también su receptividad y funcionalidad, afectando negativamente la fertilidad.
El síndrome de Asherman: cuando el endometrio pierde su capacidad regenerativa
Uno de los ejemplos más representativos de este fenómeno es el síndrome de Asherman, caracterizado por la formación de adherencias intrauterinas que impiden el crecimiento del tejido endometrial funcional. Esta patología, de origen iatrogénico en la mayoría de los casos, compromete gravemente tanto la menstruación como la fertilidad.
El tratamiento convencional, basado en la eliminación quirúrgica de las adherencias mediante histeroscopia, solo ayuda a corto plazo ya que rara vez logra restaurar completamente la arquitectura y funcionalidad endometrial. Además, la alta tasa de recurrencia y la persistencia de un endometrio atrófico representan un desafío clínico que subraya la necesidad de desarrollar estrategias regenerativas más eficaces.
Terapia celular con CD133+: una estrategia innovadora en fase clínica
Ante esta necesidad médica no resuelta, en la Fundación Carlos Simón hemos desarrollado una terapia avanzada basada en células madre CD133+ derivadas de médula ósea, con potencial para regenerar el endometrio en pacientes con síndrome de Asherman.
Estas células, seleccionadas por su capacidad angiogénica y regenerativa, se obtienen mediante aféresis del propio paciente, extrayendo sus propias células y seleccionándolas bajo condiciones GMP. Finalmente, estas células regresan a la paciente por vía intrauterina mediante cateterismo. Con este enfoque, se pretende restablecer un entorno endometrial favorable y funcional, que permita la regeneración del tejido y mejore su capacidad de respuesta. Actualmente, la terapia se encuentra en fase II de ensayo clínico, con resultados preliminares prometedores en cuanto a seguridad, engrosamiento endometrial, recuperación de la función menstrual y resultados obstétricos positivos. El diseño de un estudio de fase III, previsto para 2026, permitirá evaluar su eficacia con mayor robustez y avanzar hacia su salida a mercado.
Una nueva visión del endometrio como órgano regenerativo
El caso del síndrome de Asherman pone de manifiesto la importancia de comprender el endometrio como un tejido regenerativo con aplicaciones terapéuticas emergentes. La identificación y caracterización de células con potencial regenerativo, y la posibilidad de manipularlas para restaurar la funcionalidad endometrial, representan un cambio de paradigma en la medicina reproductiva.
Desde la Fundación Carlos Simón, apostamos por una investigación que transforme el conocimiento en soluciones clínicas para las mujeres. El endometrio, hasta ahora una estructura olvidada en la mayoría de los libros de texto, se perfila hoy como uno de los tejidos más prometedores para la medicina regenerativa personalizada.
Conoce más sobre nuestra investigación en: https://fundacioncarlossimon.com/investigacion/terapias-regenerativas-del-endometrio/
