El útero como origen de la programación embrionaria
Cada vez hay más evidencias científicas que señalan que la salud de una persona comienza mucho antes del nacimiento. Incluso antes del embarazo. En la Fundación Carlos Simón, el grupo de Comunicación Materno-Embrionaria investiga cómo el diálogo molecular entre la madre y el embrión, durante las primeras etapas de la concepción, puede influir de forma duradera en la salud del individuo.
Comunicación genética materno-embrionaria antes de la implantación
Durante los días iniciales tras la fecundación, el embrión permanece libre en la cavidad uterina, aún sin haberse adherido. En ese tiempo, las células del endometrio materno secretan vesículas extracelulares cargadas con información en diferentes moléculas —como microARNs y proteínas— que pueden ser captadas por el embrión.
Estos “mensajes moleculares” modulan la expresión génica embrionaria y pueden condicionar su desarrollo y fisiología futura.
Este fenómeno, descrito por nuestro equipo de investigación, sugiere que la madre tiene la capacidad de influir en el destino del embrión incluso antes de que se inicie el embarazo clínico.
Programación temprana y salud futura: una nueva visión preventiva
Numerosos estudios muestran que el entorno uterino en el que se desarrolla el embrión puede tener efectos a largo plazo. Por ejemplo:
- Hijos de madres con obesidad presentan mayor riesgo de desarrollar obesidad infantil.
- La diabetes gestacional incrementa la probabilidad de diabetes tipo 2 en la adultez.
- El estrés materno durante el embarazo se asocia a un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares en la descendencia.
Comprender los mecanismos moleculares de esta “programación temprana” permite replantear la prevención: no solo como una estrategia en la infancia o adultez, sino como una oportunidad desde el momento de la concepción.
Hacia una medicina reproductiva más personalizada
Este conocimiento abre nuevas posibilidades clínicas: desde optimizar el entorno uterino en tratamientos de reproducción asistida, hasta identificar factores de riesgo en la etapa preconcepcional que puedan ser modificados antes de buscar un embarazo.
En la Fundación Carlos Simón, apostamos por una medicina personalizada que comienza con el estudio en profundidad de esta comunicación silenciosa, pero determinante, entre la madre y el embrión.
En línea con esta visión, participamos activamente en eprObes, un proyecto europeo coordinado por un consorcio internacional, cuyo objetivo es prevenir la obesidad a lo largo de la vida mediante la identificación temprana de factores de riesgo en el entorno periconcepcional.
Conoce más sobre nuestra línea de investigación en comunicación materno-embrionaria:
https://fundacioncarlossimon.com/investigacion/comunicacion-materno-embrionaria
Conoce más sobre el proyecto europeo eprObes: https://eprobes.eu/