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Preeclampsia

Qué puede revelar la sangre materna antes de que aparezca la preeclampsia

La preeclampsia es una de las complicaciones más graves del embarazo. Suele aparecer después de la semana 20 y se caracteriza por hipertensión arterial, a menudo acompañada de signos de daño en órganos como el riñón, el hígado o el cerebro. En los casos más graves, puede poner en riesgo la salud de la madre y del bebé, y hacer necesaria una finalización prematura del embarazo.

Aunque los síntomas aparecen en fases más avanzadas de la gestación, los cambios biológicos asociados a la preeclampsia pueden comenzar mucho antes. Detectar estas señales tempranas podría ayudar a mejorar la evaluación del riesgo, el seguimiento clínico y la toma de decisiones durante el embarazo.

Una señal molecular en la sangre materna

En este estudio, publicado en Nature Communications, investigadores de la Fundación Carlos Simón e iPremom analizaron ARN libre, o cfRNA, en el plasma materno. El cfRNA está formado por pequeños fragmentos de ARN liberados al torrente sanguíneo por distintos tejidos.

Durante el embarazo, estos fragmentos pueden aportar información sobre tejidos implicados en la salud materna y fetal, como la decidua, la placenta, el hígado, el riñón o el sistema inmunitario. De este modo, una muestra de sangre puede ofrecer una imagen molecular de lo que ocurre en el organismo antes de que los síntomas clínicos sean visibles.

Una amplia cohorte prospectiva de embarazadas

El estudio de casos y controles partió de una cohorte prospectiva de 9.586 mujeres embarazadas reclutadas en 14 hospitales de España. Para el análisis de cfRNA, los investigadores seleccionaron a 216 participantes: 42 mujeres con preeclampsia de aparición temprana, 43 con preeclampsia de aparición tardía y 131 mujeres con embarazos sin complicaciones.

Las muestras de sangre se recogieron en distintas etapas del embarazo, incluyendo el primer trimestre, el segundo trimestre y el momento del diagnóstico o fases más avanzadas de la gestación. Esto permitió al equipo comparar los cambios moleculares antes y durante la aparición clínica de la enfermedad.

La preeclampsia temprana y tardía mostraron patrones moleculares diferentes

Los modelos basados en cfRNA predijeron la preeclampsia de aparición temprana desde el primer trimestre, una media de 18 semanas antes del diagnóstico clínico. La predicción de la preeclampsia de aparición tardía fue más limitada en el primer trimestre, pero mejoró en el segundo trimestre.

El estudio también mostró que la preeclampsia temprana y la tardía no eran molecularmente idénticas. La preeclampsia de aparición temprana se asoció de forma marcada con señales procedentes de la decidua materna, el tejido uterino implicado en la implantación y el desarrollo inicial de la placenta. En cambio, la preeclampsia de aparición tardía mostró señales sistémicas más amplias procedentes de distintos tejidos.

Estos resultados apoyan la idea de que la preeclampsia no es una enfermedad uniforme, sino un síndrome complejo con diferentes vías biológicas.

Qué podría significar para el seguimiento del embarazo

El cfRNA en plasma materno puede ayudar a identificar embarazos con mayor riesgo antes de que la preeclampsia sea clínicamente visible. Este tipo de información puede apoyar un seguimiento más estrecho, una atención más personalizada y la aplicación temprana de estrategias preventivas cuando sea adecuado.

Los hallazgos también refuerzan la importancia de estudiar las complicaciones del embarazo desde sus fases biológicas más tempranas, antes de que aparezcan los síntomas. Comprender estos cambios moleculares iniciales es un paso importante para mejorar la salud materna y fetal.